Una de las preguntas que más se repite cuando alguien visita por primera vez un barco o inicia las prácticas para la obtención de algún título de náutica deportiva es “y este barco ¿cuánto corre?”. Conocer la velocidad máxima de una embarcación es una de las primeras inquietudes.

Generalmente, al decir la velocidad en nudos, generamos una cierta incertidumbre. Poco a poco esa incertidumbre se va disipando a medida que procedemos a la conversión en unidades de velocidad más habituales para los no familiarizados con el mundo náutico. Pero casi siempre resurge una nueva pregunta que suele ser “¿y si ponemos un motor más potente?”. “Pues da lo mismo” contestamos, generando entonces incredulidad.

Resulta que la velocidad máxima del casco de un barco, siempre que no sea capaz de planear, como ocurre en la mayoría de los veleros a los que podemos tener alcance, depende de la eslora del barco (su longitud) y esta limitación suele ser la que marca la velocidad máxima, independientemente de la potencia del motor o la superficie vélica del velero.

Por tanto, a mayor eslora mayor velocidad. Vamos a indagar sobre el cálculo de esta velocidad para aquellas embarcaciones que navegan en régimen de desplazamiento, es decir, que no planean.

Cuando una embarcación está navegando, parte con su proa la superficie del agua generando una ola que se desplaza por toda la eslora del barco y por ambos costados. El periodo de esta ola y su velocidad va aumentando paulatina y proporcionalmente con la velocidad del barco.

Cuando mantenemos una velocidad baja, la longitud de onda de la ola es corta, generándose varias olas seguidas. A medida que la embarcación incrementa su velocidad, la ola va creciendo en altura y longitud.  Esto es así hasta que la longitud de la ola llega a alcanzar la popa del barco. Es decir, la longitud de onda de la ola crece hasta que alcanza una distancia igual a la eslora de flotación del barco.  En ese momento el barco navega asentado dentro de la ola máxima que ha generado y es incapaz de superar su propia ola. En ese momento su velocidad máxima.

Por lo tanto, da igual la potencia del motor, el trapo que despleguemos o la intensidad del viento, porque el barco tiene un límite de velocidad que viene determinado por su eslora.

Cálculo de la velocidad de la embarcación

Para calcular la velocidad máxima de una embarcación, partiremos de la fórmula de velocidad de la ola. Esta depende de su longitud y no de su altura. Por tanto, al coincidir la velocidad máxima del barco con el momento en que la longitud de la ola coincide igualmente con la eslora del barco, podemos adaptar la fórmula como sigue:

Si sustituimos los valores constantes como son:

g (aceleración de la gravedad) = 9,8066 m/seg2

Π (Pi) = 3,1416

Aplicaremos además la conversión a nudos.

Siendo L la eslora de flotación del barco, la fórmula quedaría:

Si consideramos que el Polaris Bat tiene una eslora máxima de 11 metros, resultaría que la velocidad máxima del casco es poco más de 8 nudos.

 

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